Ébola: la materialización de la enfermedad española

Pues sí, señoras y señores, la epidemia del ébola ya se extiende por Europa con dos casos, ambos enfermeras infectadas en Madrid durante la hospitalización en el hospital Carlos III de los religiosos Miguel Pajares y Manuel García Viejo, quienes, como sabréis, fallecieron de la enfermedad tras ser deportados con urgencia a España para ser atendidos. A pesar de que no había cura, a pesar de que no había un protocolo seguro, a pesar de que suponía un coste económico y de seguridad desproporcionados para lo que era una muerte segura.

Pero no podía ser de otra manera porque, en realidad, el ébola es una materialización de una enfermedad abstracta, pero igual de doliente y peligrosa, que ya había en España (o más bien en el gobierno, que son los que toman las decisiones equivocadas). Y esa enfermedad (tanto la real como la metafórica) existe en nuestro país por:

1. Delirios de grandeza: Como en todos los delirios psicológicos, la raíz de la enajenación reside en un complejo de inferioridad que conlleva a la necesidad de demostrar una superioridad inexistente, y absurda. “No vamos a ser menos que Estados Unidos, nosotros también nos llevamos a nuestros infectados de ébola. Da igual lo que cueste, da igual el riesgo al que le estemos poniendo a la población, haremos cualquier cosa para asegurarnos de que dos misioneros puedan morir dolorosamente, pero en casa.” Lo que lleva a:

2. Amar a la Iglesia sobre todas las cosas: Ay, ¡cómo romper el intercambio de favores entre la Iglesia y el Gobierno, si ya es tradición casi milenaria! Que si yo te exento del IBI si tú me absuelves de todos mis pecados (incluyendo la prevaricación y el blanqueo de capital)… Que si tú promocionas mi partido entre tus fieles si yo te regalo la propiedad que una vez te pertenecía (ejem, todo el país)… O te dono colegios del Estado para que adoctrines a los jóvenes en pensamientos de medievales… (ojo, que eso último lo hago sin esperar nada a cambio, que la España fuerte es Una y Católica). Era de esperar, por ende, que el gobierno desplegara todos sus medios costosos e ineficaces para traer a dos pobres misioneros de la Orden de San Juan de Dios. A lo mejor de haber sido de Médicos Sin Fronteras habríamos hecho caso a la lógica, pero en ese caso solo se pudo hacer caso a la fe.

3. Somos chapuceros: Porque, después de los toros, la paella y el flamenco, no hay nada más español. Y si nos hemos gastado todo el presupuesto en el transporte joder, le ponemos cinta aislante a unos guantes de látex y nos queda un equipo cojonudo.

4. Altruismo egoísta:  A ver, que si le dieron vacaciones a la enfermera después de haber tenido contacto con el virus, no fue para acabar antes ni por ineficacia, es que no llegaba a la temperatura corporal de riesgo y la mujer se merececía un descanso, qué iban a hacer. Aparte, como resonaba en twitter, hay la posibilidad de que se reduzca el paro. Ganamos todos.

Pero lo más triste de todo es que, aún teniendo la letalidad que tiene, el ébola es más fácil de curar que la enfermedad metafórica.

Anuncios

One thought on “Ébola: la materialización de la enfermedad española

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s